Confidencialidad de la información estadística: Más allá del enunciado

Confidencialidad de la información estadística: Más allá del enunciado

Mildred Martínez 

Mildred Martínez
Encargada Departamento de Censos

En todas las instituciones nacionales de estadísticas la preocupación por la confidencialidad se debe a su propia naturaleza. En el caso de la Oficina Nacional de Estadística (ONE) de República Dominicana, a pesar de contar con un marco legal que data desde del año 1959 ya estaba indicado de forma muy clara en el artículo 12 de la Ley número 5096 sobre Estadística y Censos Nacionales que las informaciones particulares serían consideradas como confidenciales, y utilizadas únicamente para la preparación de las estadísticas nacionales.

Esa Ley establece una serie de sanciones en caso que el personal que trabaja en la producción estadística divulgue los datos, a los que tiene acceso como parte de sus funciones. A pesar que las sanciones están un poco desfasadas del tiempo actual éstas tienen importancia puesto que se mencionan en un marco legal.

Un gran reto que enfrentan las oficinas nacionales de estadísticas es satisfacer las crecientes demandas de los investigadores para tener acceso a los microdatos. Entre los beneficios de estas investigaciones se encuentran que: permiten diseñar políticas; plantear y analizar preguntas complejas; calcular y analizar efectos marginales en vez de solo promedios; repetir investigaciones; mejorar la calidad de los datos, y, también incrementar el valor del dinero invertido en la labor estadística.

Si bien todo esto no deja de ser cierto, al mismo tiempo ofrecer acceso a los microdatos supone que las oficinas de estadísticas deben establecer una serie de protocolos para garantizar la seguridad de la información. Esto implica que se establezcan plataformas seguras para el acceso a la información; que los investigadores deben firmar documentos de “compromiso de confidencialidad”; que se establezcan sanciones en caso de violar estos acuerdos, y que, además, se establezcan políticas claras para tener acceso a los microdatos.

La ONE viene trabajando en la adopción del Código Regional de Buenas Prácticas en la implementación del Sistema de Seguridad de la Información. Un ejemplo concreto de esta iniciativa es la firma del “Acuerdo de confidencialidad” que se ha aplicado a todo el personal de la ONE, tanto al que trabaja en planta, los pasantes, los consultores, como el personal que realiza labores de recogida de “información de campo”.

Las oficinas de estadísticas precisan garantizar a sus fuentes que las informaciones que proporcionan serán manejadas con estrictica confidencialidad; esto permitirá que sigan proporcionando datos y que, por tanto, las estadísticas oficiales se fortalezcan.

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